martes, 14 de julio de 2009

el amigo accidental


El amigo accidental es aquel que encuentras de forma casi casual cuando viajas y que hace que la aventura sea mucho más agradable. Al regresar tienes la sensación de que el viaje no hubiera sido igual, tan especial, si no lo hubieras conocido, a pesar de saber que dificilmente volverás a verlo. En Etiopía nos tropezamos así, de repente, sin esperarlo, con muchos amigos de esa especie tan necesaria para sentirse acogido y arropado en un país extraño.

El dueño de la pensión donde nos alojamos en Addís, que no puso impedimento en guardar nuestras pertenencias durante los dias que estuvimos fuera de la ciudad; la pequeña H. que iluminaba el amanecer en Addís con su desparpajo y su dulzura; las familias que nos acogieron en su hogar e hicieron para nosotros su mejor café con la mejor de sus sonrisas, pidiendo a cambio sólo una de las nuestras. El personal de las escuelas de Mediterránea ONG, sus amables cocineras, la responsable del proyecto para Etiopía, V., su simpática secretaria, C. y su risueño traductor, Z. Y por supuesto nuestro conductor en Etiopía T., que acabó siendo para nosotras un gran apoyo, un guia consumado, un caballero y un perfecto compañero de viaje. Discreto, pero de conversación amena e interesante, muy inteligente, conoce y ama su país, se compromete con los suyos desde su posición que sabe privilegiada porque dispone de un trabajo, y domina el arte de transmitir con pasión tanto el encanto como las miserias de Etiopía.


"Yo soy un mero transportista", nos decía. Para nosotras eres mucho más que eso. Eres el amigo accidental que cualquiera quisiera encontrar a su llegada a Etiopía. Con personas como tú y todas aquellas otras que allí conocimos, sentimos que lo importante de un viaje no son los lugares que uno visita, sino las personas y que en un tiempo, creemos que no muy lejano, volveremos a encontrarnos.


(*)Fotografía: nuestro amigo T. comiendo injera.


6 comentarios:

Vientomi dijo...

Cuanta razón tienes! Ojalá el tiempo os lleve al reencuentro aunque sinó... especial el haberlos encontrado.

Laura dijo...

Que bonitos son los amigos accidentales... aunque en mi opinión, cualquier amistad empieza así accidentalmente.. las hay que se cuajan en el tiempo y las hay que no...
Laura.

Fátima dijo...

Muchas veces esos amigos accidentales son los que nos permiten conocer verdaderamente un lugar y los que hacen que viajar valga realmente la pena.
Bicos
Fátima

migramundo dijo...

Con el paso del tiempo, los mejores recuerdos de los viajes están formados por la esencia de las personas que conocimos. Son parte de nuestra particular memoria histórica. Saludos.

jocavi dijo...

Sin duda las personas es lo mejor que se puede conocer en cualquier viaje, aunque desgraciadamente no abunden los turistas que se preocupen de los ciudadanos de cualquier sitio, simplemente van a ver sus monumentos y quedarse a gozar en el hotel.
Una lastima.

fantastico blog, saludos

Paula y Manuel dijo...

De esos amigos accidentales nosotros nos encontramos varios cada sábado. Alguno de ellos ya ha venido a comer a nuestra casa varias veces.

Y su sonrisa de cada sábado es alentadora. Recuerdo un domingo que vinieron a comer paella cuatro de esos "amigos accidentales". Despues de comer me dijeron que preferian comerse la paella en el paellero, poniendolo al centro de la mesa, en vez de comer en los plantos. Porque eso, en su pais, era signo de amistad y respeto.

Ojala te reencuentres siempre con tus amigos, no ya tan accidentales.

Saludos