martes, 16 de junio de 2009

el valor de una imagen


El dia anterior a irnos de Addís Abeba lo pasamos en Entoto. Queríamos despedirnos de la ciudad a lo grande, recordando sus vistas desde lo alto. Entoto es la cadena montañosa que rodea Addís; en su cima hay un par de iglesias ortodoxas (Bete Maryam y San Raguel), un mercado lleno de tiendas con productos típicos y, en especial, la oportunidad de ver la inmensa ciudad desde una perspectiva global.


Junto a la iglesia Bete Mariam se ubica el antiguo palacio de Menelik II y su esposa Taitu. El complejo del palacio está custodiado por un guarda, un hombre de mediana edad, sencillo, bajito, menudo, que masca hierba de tabaco y al que le faltan algunos dientes. Mi amiga le fotografió el año pasado, cuando estuvo también en Addís. Se dirigió a saludarle aunque suponía que el hombre no la recordaría. Sacó una foto y se la mostró: era él mismo, en el mismo lugar, con la misma vestimenta, pero meses atrás. El hombre reía, no salía de su asombro al contemplar su propia imagen. Mi amiga le regaló la fotografía. Quizás ese hombre no tenía ningún otro retrato, al menos de sí mismo.


(*)Fotografía: entrada a la iglesia Bete Maryam, Entoto.

8 comentarios:

Fátima dijo...

Ya ves Enma ¿¿casualidad?? supongo que el hombre quedaría aluciando, es problable que lo que dices de que sería su única fotografía sea verdad.
Bicos
Fátima

Victòria dijo...

Leyendote he recordado una historia similar con un vendedor ambulante. El señor fue muy amable (y aunque no nos vendió nada) quiso fotografiarse, nos acompañó y conversó con nosotros. Años después mi madre se dirigió al mismo lugar y le di la foto por si veia a ese hombre... (consciente que era casi imposible) y lo vió.
Sin duda estas experiencias no se olvidan y más curioso aun me parece ver que la vuestra fue tan parecida a la nuestra aunque en lugares diferentes y con protagonistas también diferentes.

Ankami dijo...

Hola, acabo de hacer un repaso a tus crónicas de Etiopía y no puedo irme del blog sin felicitarte, me encanta cómo escribes y lo que cuentas. Enhorabuena.
Loreto.

emma dijo...

No sé si el hombre se quedó más sorprendido por la foto o por ver a mi amiga de nuevo por allí...
Gracias por vuestros comentarios,
Gracias Loreto.

Ankami dijo...

Emma, me inclino por lo segundo porque cada vez que viajamos a Etiopía le gente(anónima para nosotros)se sorprende de que vayamos de vacaciones allí precisamente. Primero nos preguntan si fuimos a adoptar un niño y al decirles que no la siguiente pregunta es,¡¡¿venís de vacaciones aquí?!!. Se sorprenden mucho de que vayas a Etiopía por puro placer y no vayas a buscar algo o a alguien. Su cara de sorpresa se torna de satisfacción y más cuando comprueban que llevas a tus hijos etíopes una y otra vez a la tierra que los vió nacer para conocerla y aprender a quererla.

Un abrazo, Loreto.

emma dijo...

Cierto. Unos niños nos preguntaban porqué estábamos allí, si para adoptar un niño. Cuando les decíamos que no, que era para conocer Etiopia porque es muy bonita...nos miraban como si estuviéramos locas. Ellos suspiraban por venir a España. Paradojas.

Anónimo dijo...

Me sumo a la felicitación. Leerte nos acerca mucho a Etiopía (y hace venir muchas ganas de conocerla bien).
Eugenia

emma dijo...

Gracias Eugenia, espero que puedas viajar pronto.
un abrazo