jueves, 21 de mayo de 2009

La ciudad de la miel


En la carretera hacia Bahar Dahar, al norte de Addís Abeba, hay muchas pequeñas poblaciones en las que merece la pena parar, ver sus pequeños mercados y observar a sus gentes, aunque seremos nosotros los observados y los niños nos perseguirán por doquier. Nosotras dejamos atrás Holeta y desayunamos en Muke Turi , buna y dabbo (café y pan); después pasamos por Fiche, Goha Tsion y Dejen antes de llegar a Debre Markos, que fue nuestra primera parada.

Debre Markos, que significa "monte de Markos", es una población medianamente importante, a unos 300 kms de Addís Abeba. En su día fue capital de la provincia de Gojjam, en la región amhara. Hoy en dia está en pleno crecimiento; se están construyendo muchos edificios nuevos en la ciudad, varias escuelas y hasta una universidad.


La ciudad dispone de estación de autobuses, gasolinera, oficina de correos, de asuntos sociales, de policía, etc; está muy bien estructurada y al ser zona de paso desde Addís hacia el norte tiene su sentido que las comunicaciones (correos, autobuses) cobren importancia. En Debre Markos nos alojamos en el Shebel Hotel, relativamente limpio y agradable, y cenamos en su restaurante bajo la luz de las velas, porque había cortes de luz y agua. El personal es simpático y la injera excelente.

Una de sus iglesias está enclavada en lo alto de la ciudad, de nombre también Debre Markos, con pinturas religiosas y sobre el rey Ras Adal, que fue quien mandó construir la iglesia. Tiene planta circular como la mayor parte de iglesias y monasterios ortodoxos etíopes.


Es una población agradable, viven fundamentalmente de la agricultura, del teff, y de la miel. La miel de Debre Markos es de una calidad óptima. Hay muchas tiendas de miel y en ellas exhiben los panales recién recogidos, te dan a probar la miel con una gran cuchara de madera, y puedes comprobar como la sirven directamente del panal. Es deliciosa y de lo más natural y merece la pena traerse una poca de allí. Con la miel hacen también el famoso tej (vino de miel).


La apicultura permite el progreso del sistema de vida y desarrollo de muchos sectores diferentes de la sociedad, incluyendo a vendedores urbanos y rurales, artesanos que fabrican las colmenas, y todos los que fabrican y venden envases en los que se guarda la miel. Además de servirles como alimento, utilizan la miel como producto medicinal, como jarabe, con propiedades curativas.

Hay un interesante informe de la FAO sobre la apicultura y los medios de vida sostenibles.


(*) Fotografías:
- Calles y gentes de Debre Markos, observad cómo caminan descalzos y sonríen ante la presencia de los farenyis.
- Iglesia Debre Markos.
- Tienda de miel en la ciudad.

3 comentarios:

reyes dijo...

es impresionante ver como son tan felices y encima tienen fuerzas para continuar hacia adelante a pesar de todo lo que tienen que pasar a diario.Emma las fotos son fabulosas,gracias por compartirlas.
Besos
reyes

Txetxu dijo...

¿Qué es mejor, tener relojes o el tiempo?

emma dijo...

Txetxu, tiempo sin duda. El auténtico lujo no es el dinero sino el tiempo.
Un saludo