viernes, 27 de febrero de 2009

De inmigrantes, multas, basura y derechos de autor


A veces, ultimamente muchas, demasiadas veces, siento verguenza de la sociedad egoista e insolidaria que estamos creando en este pais entre todos, ciudadanos, gobierno y administraciones. Nosotros mismos como sociedad "primer mundista" hemos fabricado una red de consumo que perjudica al "tercer mundo", que expolia sus tierras, merma sus recursos, en muchos casos esclaviza a sus gentes y les obliga a emigrar de sus países de origen en busca de una vida mejor.


Pero también les negamos esa posibilidad. Ayer leía una noticia que confirma una vez más lo que dice el obispo de Siguenza-Guadalajara, sin ser la iglesia un estamento de mi devoción, no puedo hacer más que darle la razón: "Cuando las cosas van bien en nuestra economía, a los inmigrantes se les usa para engordar las arcas de la Seguridad Social y Hacienda, y cuando las cosas se ponen feas, todo son sanciones y castigos. Se levanta la mano cuando los necesitamos y se aprieta el zapato cuando nos sobran".

La noticia a la que me refiero es que el gobierno pretende establecer multas de hasta 10 mil euros a aquellos que ayuden o cobijen a inmigrantes sin papeles. Se hace al ciudadano partícipe de una política de estado con la que no tiene porqué estar de acuerdo, se le nombra "policía local" por obra y gracia de una ley anti-integración, se le condena por mantener relaciones con personas, inmigrantes si, pero personas, en lugar de multar comportamientos delictivos o premiar actos solidarios.

Lo más curioso del asunto es que son las propias instituciones estatales, que han acogido a inmigrantes menores de edad, las que cumplidos éstos los 18 años, los expulsan a la calle sin papeles, sin buscarles una solución, sin colaborar en su inserción social, en definitiva: abandonando en la calle a los sinpapeles y contribuyendo en gran medida a lo que ellos pretenden resolver con una multa. Entonces: ¿quién está cometiendo el delito? ¿quién debería pagar esos 10 mil euros? Es demencial.

Parece que como dice el señor obispo en estos tiempos de crisis hay que buscar un cabeza de turco al que echar la culpa de la desgracia nacional. Porque tampoco estas personas, u otras que lo necesiten, pueden rebuscar en los contenedores de basura de Madrid en busca de comida, so riesgo de ser multados de nuevo. El gobierno recurriendo a la recaudación en lugar de solucionar el problema. ¿Por qué no se multa a las tiendas que tiran a la basura alimentos que podrían repartir entre los que lo necesitan? ¿Por qué no se busca una solución para ayudar a esas personas que tienen hambre? Prefiero mil veces que mis impuestos se utilicen para eso que para construir la cúpula de Barceló, que por muy hermosa que sea se nos va a caer encima por el peso de tanta soberbia e insolidaridad.

Y para dar el tiro de gracia a los inmigrantes, también se multa y se detiene a los manteros, que como dice Vicente Romero "se resisten a robar y a pedir limosna" y pretenden ganarse la vida dignamente. Pero los pobres han topado con la propiedad intelectual y los derechos de autor, autores e intelectuales eso sí que desfilan en pro de la libertad del pueblo saharaui y portan pancartas en favor de Gaza, pero en cuanto les tocan el bolsillo...ay, entonces fuera los inmigrantes, los manteros que les "roban el pan". Se arremete con saña contra el que quiere ganarse la vida sin delinquir, pero no contra las grandes mafias que promueven estas actividades ilegales.

Cada vez entiendo menos esta sociedad nuestra. No sé a quien votar las próximas elecciones (ni siquiera tenemos la opción de un voto de castigo) porque la política en este país consiste en insultar al oponente en lugar de defender un programa propio, desviar la atención sacando leyes hechas por ineptos, que no son resolutivas, enrarecen el ambiente social, abusan del indefenso y ofrecen Pan y circo al público que aplaude y consiente desde la grada.


jueves, 26 de febrero de 2009

Madagascar en venta


Ana María Rueda Alegre, secretaria de Acción social CGT en Córdoba, habla alto y claro sobre la compra de terrenos en África por parte de multinacionales asiáticas y europeas. Lo que en prensa pasan por alto porque, como es habitual, casi todo lo que proviene del continente africano es incómodo, o simplemente, no genera interés de ningún tipo. Es el caso de Madagascar, donde Corea del Sur, a través de grandes corporaciones internacionales como Daewoo ha comprado un 40 % del territorio fértil del país, territorio que se dedicará en exclusiva al cultivo de grano para la exportación, casi todo transgénico, y en su mayor parte maíz, para reemplazar la mitad de las importaciones que vienen desde EEUU.


Esto ha causado la revuelta de los campesinos organizados de Madagascar y su enfrentamiento con el gobierno que lo permite, provocando varios cientos de muertos. Los disturbios más graves empezaron el pasado 26 de enero, tras una manifestación encabezada por el ex alcalde de Antananarivo, Andry Rajoelina para pedir la dimisión del presidente, Marc Ravalomanana, al que acusa de malversación de fondos públicos y violar la Constitución, por lo que ha pedido a los militares que le apoyen para derrocar al régimen. En este momento se pide la mediación de Senegal para restablecer la paz y de la ONU por parte de las iglesias cristianas de la isla.

Si no se pone freno a la compra masiva de territorios africanos por parte de potencias extranjeras que explotan sus tierras para llevarse la producción, unos pocos seguiremos viviendo (comiendo y usando biocombustibles a la última) a costa de la otra mitad del mundo, y esta situación seguirá repitiéndose, hasta acabar con los recursos del otro y provocando una agricultura del expolio que no hace más que favorecer el empeoramiento de sus condiciones de vida y del cambio climático. La FAO teme que proliferen los arrendamientos de terrenos en países empobrecidos para alimentar a los ricos.

Es la especulación con el hambre (como diría Ángel Olarán) llevada a su grado extremo: el del robo con intimidación y alevosía de los recursos y medios de vida ajenos.

Saber más:

- Alquilan Madagascar.

- Rebelión en la granja malgache.


(*)Fotografía: todoviajes.com.

lunes, 23 de febrero de 2009

Khat, la droga más accesible en África


El khat es una droga consumida en muchos países africanos, en especial los del Cuerno de África, Etiopía, Somalia, Eritrea y Djibouti. Procedente de un arbusto (catha edulis) cuyas hojas se mastican para lograr efectos como el aumento de la presión sangínea y el vencimiento del cansancio.

Es ya el segundo producto más exportado de Etiopía después del café, transportándose en camiones hasta las zonas locales de mayor consumo y la capital etíope, y en avión hasta Djibouti, que es su principal cliente.

Al contrario que ocurre en nuestro país, en que las drogas son consumidas en su mayor parte por jóvenes, marginales o no, o gente de mediana edad con cierto poder adquisitivo, uno puede pasear por las calles de Addís Abeba y encontrarse a menudo con consumidores de esta sustancia: un taxista, un soldado... Su consumo está permitido, sólo se prohíbe en la zona de Tigray, aunque Meles Zenawi ha mostrado ya su intención de lanzar una prohibición general de consumo en todo el país tras las elecciones de mayo.

El khat ya está llegando a Europa. A principios de 2008 se llevó a cabo la primera redada de esta sustancia en nuestro país y de nuevo hace unos dias en Catalunya . Por este motivo y por el vínculo que les une con Etiopía, la asociación Abay ha llevado a cabo un programa de información y prevención sobre esta droga, la más accesible en el continente africano, que tiene consecuencias fatales para la población del Cuerno de África.


martes, 17 de febrero de 2009

Demonios en el paraíso


Recibo por correo (gracias, Elena) una carta abierta del escritor
Fernando Gamboa que denuncia el régimen de Obiang en Guinea Ecuatorial . Ya que se ha publicado en muchos medios la reproduzco aquí y recomiendo su lectura para comprender no sólo la situación de Guinea, sino la de tantos países africanos sometidos a regímenes de represión en manos de dictadores sin escrúpulos. Es bien seguro que esto le reportará a Gamboa una publicidad gratuita de su libro "Guinea", en el que profundiza en el tema, pero no es menos cierto que sus palabras de denuncia son tan valientes como necesarias en esta sociedad inmersa en el capitalismo occidental y que raras veces vuelve su mirada al continente africano.

Demonios en el Paraíso

Para que los que no me conozcan, me llamo Fernando Gamboa, y hace unos meses terminé una nueva novela de aventuras titulada GUINEA que en este mes de Octubre saldrá a la venta publicada por Ediciones El Andén.

El motivo de este mail, es mi deseo de compartir con la mayor cantidad de personas posibles, y no sólo con las que adquieran la novela, todo aquello que he averiguado en los meses de investigación previos a la redacción del libro. Lo que a continuación detallo, aunque pueda parecer exagerado o tendencioso (cuando no simplemente increíble), es rigurosamente cierto y puede ser contrastado por las fuentes que cito.

A muy pocos les debe sonar un pequeño país llamado Guinea Ecuatorial, aún menos sabrían dónde situarlo en un mapa de África, y serán contados los que recuerden que, hasta hace exactamente cuarenta años, los ecuatoguineanos eran tan ciudadanos españoles como un alicantino o un gaditano.

Por entonces, Guinea Ecuatorial era una provincia más de España enclavada en la costa Africana del Golfo de Guinea; 'La perla de África' la llamaban.

Hoy, cuatro decenios después de su independencia, bajo el yugo dictatorial de la familia Obiang Nguema y con el beneplácito de las grandes potencias cuyas empresas explotan sus campos de petróleo y expolian sus reservas madereras, Guinea Ecuatorial se ha convertido uno de los países más subdesarrollados y corruptos del mundo, y el pueblo ecuatoguineano en uno de los más aterrorizados a manos de su propio gobierno.

El actual presidente de Guinea Ecuatorial Teodoro Obiang Nguema, quien lleva 29 largos años en el poder tras ejecutar al anterior presidente (su propio tío, otro asesino), ha saqueado, robado y asesinado sistemáticamente hasta extremos inconcebibles, amasando una fortuna que lo convierte en uno de los hombres más ricos del planeta, en uno de los países más pobres de África.Aunque para ser exactos, no puede decirse que el país en sí sea pobre, pues alberga una de las mayores reservas petrolíferas del continente, cuyos beneficios de explotación reportan al régimen guineano miles de millones de euros.

Lo que sucede, es que la familia Obiang se queda con ABSOLUTAMENTE TODO lo que pagan gobiernos y petroleras extranjeras (norteamericanas y chinas sobre todo) por los derechos de extracción. Pero aunque parezca mentira, la familia Obiang no se limita sólo a quedarse con esa ingente cantidad de dinero, sino que además se dedican a robar propiedades privadas (se han apoderado aproximadamente la mitad de los terrenos edificables del país, y no han pagado un céntimo por ellos), salarios (muchos trabajadores han de pagar a la familia del presidente gran parte de lo que ganan) o negocios de los guineanos no afines al gobierno o a la familia Obiang (que al fin y al cabo es lo mismo), cuya ignominia llega al punto de despojar impune y caprichosamente a sus empobrecidos compatriotas de cualquier bien que posean sin justificación alguna.

Teodoro Obiang y su clan gobiernan Guinea Ecuatorial como lo haría un esclavista con su hacienda. Para ellos, los ciudadanos guineanos son esclavos a su disposición, y el país una finca privada que saquear sin tener que dar cuentas a nadie.

A pesar del río de dinero que fluye desde este desdichado rincón de África, sus habitantes no disponen de servicios sanitarios, educación, seguridad o justicia. Por ejemplo, ante cualquier emergencia médica el Hospital de Malabo es la única opción de asistencia, pero eso sí, bajo ciertas condiciones como: pagar la estancia y el tratamiento por adelantado, y además, llevar todo lo necesario para dicha estancia y tratamiento (y con todo, me refiero a TODO: desde las jeringas o medicamentos necesarios, al colchón, las sábanas o la comida). Sin ir más lejos, cuando hace unos años estuve en Guinea, para realizarle a mi pareja un análisis de sangre el método de extracción consistió en hacerle un corte en la mano con un trozo de cristal.

Pero, por inaceptable que resulte, esto es sólo el principio, y ni mucho menos la peor parte.

Lo que convierte a Teodoro Obiang (conocido como 'El Jefe') y sus acólitos no sólo en ladrones, si no en peligrosos criminales, es la política de detenciones arbitrarias, encarcelamientos injustificados, torturas y asesinatos cometidos contra sus propios ciudadanos. Se calcula que durante su mandato, el actual gobierno guineano ha exterminado a nada menos que el 10% de la población del país, y una cantidad indeterminada ha desaparecido o se encuentra encarcelada ilegalmente y sin juicio previo.

Según el último informe de Amnistía Internacional, los detenidos por la policía y el ejército son torturados sistemáticamente con métodos tan brutales como mutilaciones, rotura de huesos, violaciones, descargas eléctricas en los genitales o, atención: clavar tenedores en la vagina de las detenidas...

Y para quien guste de datos e imparciales estadísticas, ahí van unas cuantas:

- Guinea Ecuatorial produce 400.000 barriles diarios de petróleo.
- Exporta casi 1.000.000 de metros cúbicos de madera tropical al año.
- Su Renta per Cápita la sitúa en el número 38 del ranking mundial (por encima de Kuwait o Arabia Saudita).
- En cambio, en el Índice de Desarrollo Humano de la ONU ocupa el puesto 121.
- El 151 sobre 163 en corrupción, según Transparency International.
- La esperanza de vida es de sólo 43,3 años, según Amnistía Internacional.
- La élite gobernante posee alrededor del 98% de la renta nacional.
- El 80% de la población vive con menos de 20 euros al mes.
- El gobierno de Obiang ha convertido a Guinea Ecuatorial en el centro del tráfico de drogas de África Occidental.
- Teodoro Obiang ganó las últimas elecciones con un 99,5% de los votos. Los 13 partidos políticos autorizados, estaban formados por miembros del gobierno.
- En una reciente visita a Estados Unidos, la secretaria de estado Condoleezza Rice describió a Obiang como 'buen amigo'.
- En Julio de 2003, la radio estatal anunció que: 'El presidente es un dios que está en contacto permanente con el todopoderoso, y puede matar a cualquiera sin que nadie le pida cuentas y sin ir al infierno, porque es el Dios mismo'.

Sobran comentarios.

Y lo que personalmente hace que esta vergüenza común me resulte aún más dolorosa, es que el pueblo guineano, uno de los más amables, hospitalarios y generosos que he conocido, haya sido, como cité al principio, parte integrante del estado español. La atropellada y negligente descolonización de Guinea Ecuatorial por parte de España en 1968, es el origen de la inadmisible situación que ahora sufren los guineanos y a la que hoy asistimos con absoluta indiferencia y desafecto.


Pero hay que recordar que los ecuatoguineanos no sólo siguen hablando en castellano, sino que muchas de sus costumbres, celebraciones y tradiciones siguen siendo las mismas que las nuestras. Sus hijos cantan las mismas canciones que cantan los nuestros en el colegio, sus bromas son las mismas, hasta sus palabrotas son las mismas que las nuestras. Son, por decirlo así, unos primos cercanos de los que nos hemos olvidado totalmente, una parte de nuestra familia de la que nos hemos desentendido, ajenos y a veces cómplices de un castigo que de ningún modo merecen.

Porque probablemente, mientras lee este mensaje, una anciana agonizando de malaria pide un médico que nunca llegará. Un niño está preguntando dónde están sus padres desaparecidos. Una mujer implora a Dios que la mate, mientras es violada y torturada salvajemente en una comisaría.

Y cada día, Guinea Ecuatorial se hunde un poco más en las tinieblas. Cada día, nuestra ignorancia nos hace más culpables. Cada día cuenta.

Alguien dijo una vez que 'Lo único que necesita el mal para triunfar, es que los hombres buenos no hagan nada'. Quizá este sea un buen momento, para averiguar qué tipo de hombres y mujeres somos en realidad.

Y si te estás diciendo en este instante 'Pero bueno, ¿y yo que puedo hacer? Aquello está muy lejos'. Lo cierto es que, por desgracia, no vas mal encaminado.

Guinea Ecuatorial es víctima de la maldición del petróleo, y como puedes imaginar, estados como China, U.S.A. o Francia harán todo lo posible para mantener a Obiang en su poltrona y así garantizar un suministro fiable de crudo para sus compañías petroleras. Así que será muy difícil cambiar las cosas a corto plazo en la maltratada pero aún hermosa Guinea.

Y sin embargo, sí hay algo que podemos hacer por aquella gente: correr la voz.

Estos dictadores de opereta, sólo se mantienen gracias al desconocimiento que tiene el resto del mundo de las fechorías que cometen. Cuantos más de nosotros sepamos lo que sucede, y por qué sucede, más probabilidades hay de que un día quizá no muy lejano, seamos suficientes para decir basta. Cuando políticos propios y ajenos sientan vergüenza de tratar con asesinos como Obiang, o descubran que darse abrazos con dictadores que no respetan los más elementales derechos humanos tiene un costo político que sus votantes les van a hacer pagar, puede que las cosas cambien, y entre todos expulsemos de una vez por todas a esos demonios del paraíso.

Pero esta carta es sólo el primer paso, ahora te toca a ti dar el siguiente ayudando a que llegue a la mayor cantidad posible de personas.

Si crees que esta lucha tiene sentido y deseas poner tu grano de arena, reenvía este mensaje a todos tus contactos.

Gracias por tu tiempo y tu ayuda.

Fernando Gamboa


(*)Fotografía 20 minutos: Obiang y Zapatero se dan la mano en la inauguración de la embajada de Guinea en España, 2006.



viernes, 13 de febrero de 2009

En un rincón perdido de Etiopía


En la depresión de Danakil, también conocida como zona Afar, en Etiopía, se encuentra el volcán Dallol.
Está situado a unos 150 metros por debajo del nivel del mar y sus corrientes ascendentes crean asombrosos manantiales de azufre y sal mineral.



Danakil es la zona más árida de Etiopía, con temperaturas que ascienden a más de 50º al sol. Sus habitantes, los afar, son nómadas milenarios dedicados basicamente al pastoreo y a la extracción de sal o amole en las salinas. Lo hacen manualmente con pico y pala cortando la sal en forma de lingotes:



...y después la transportan en caravanas de camellos para su venta en los mercados de sal de Brahaile y Mekele, a varios días de camino de allí.



Los afar se enfrentan a una grave crisis ya que las lluvias escasean de forma sistemática desde 1999. En este momento es el pueblo más afectado por las sequías y el cambio climático.

Os dejo un enlace en el que podeis conocer
una experiencia de viaje a Danakil, al que pertenecen también las espectaculares y bellísimas fotografías de esta página.

Otras fotografías en Los viajeros.


Más sobre los afar:


- El cambio climático castiga a los nómadas afar. Serie de Hernán Zin, Capítulo I, capítulo II, capitulo III.

- Valerie Browning, el ángel de los afar.


miércoles, 11 de febrero de 2009

Vivir entre la basura


Una amiga que ha estado recientemente en
El Cairo me ha hablado de los encantos de la ciudad. También de lo decepcionante que pueden ser las tan visitadas zonas turísticas, en contraposición con lo sorprendentes que pueden resultar lugares tan poco vistos como el que ella ha tenido oportunidad de visitar: la ciudad de la basura de El Cairo.

La Ciudad de la basura es un reducto dentro de la capital egipcia; se levanta en medio de la inmundicia y la insalubridad . Desde hace varias décadas, este barrio, con más de 45.000 residentes, cristianos coptos en su totalidad, se ha transformado en una auténtica planta de reciclaje de desechos de plástico, aluminio y papel.


Un suburbio en el que la gente vive de la basura, se la lleva, literalmente, a su casa, la recicla y la vende. Esto provoca una acumulación de desechos tan grande en las calles que el hedor se hace insoportable para los que no están acostumbrados a caminar por sus calles. Los pobladores de esta ciudad comparten su hábitat con los cerdos que se alimentan de los restos orgánicos, y con las ratas, enormes, que en alguna ocasión ya se han comido un pedacito de oreja de algún niño, o incluso parte de sus dedos.

Según palabras de mi amiga, que lo ha vivido y amablemente me lo ha transmitido: "cafetitos con sus mesitas y sus sillas entre montañas de basura, niños subidos a pequeños tiovivos entre montañas de basura...ratas como elefantes...los portales de las casas como las calles, repletos de basura y las mujeres rebuscando sin guantes dentro de las bolsas...un olor indescriptible..."


La comunidad vive por y para la basura. Los zabaleen, como se conoce en árabe a los recolectores de la basura, desempeñan una profesión reservada desde hace más de un siglo a esta minoría religiosa (los cristianos coptos sólo representan el 10 por ciento de los 77 millones de egipcios), ya que este tipo de trabajo es considerado sucio por la mayoría musulmana.

A diferencia de otras zonas marginales, la ciudad fue dotada de infraestructuras básicas, porque sus vecinos estaban prestando un servicio público del que no se hacía cargo el gobierno egipcio. Aunque está lejos de parecerse a un vecindario residencial: sus calles embarradas son muy difíciles de transitar por las toneladas de basura amontonadas frente a las entradas de las casas, y las ratas y el olor pestilente predominan en el lugar. Pero al menos hay una escuela, un pequeño centro de salud, comercios y una oficina de Correos, y los zabaleen se han organizado en una cooperativa, que se formó en 1987 y agrupa a 7.000 trabajadores que cada mañana salen a recoger más de dos mil toneladas de basura, puerta a puerta, en la zona sur de El Cairo.

Después, los zabaleen cargan las bolsas en furgonetas pick-up o en carros tirados por burros y las llevan al Mukkatam. Allí, la depositan en las entradas de sus hogares y toda la comunidad (hombres, mujeres y niños) se pone manos a la obra en la difícil tarea de separar los desperdicios ajenos y empaquetarlos en sacos para después distribuirlos en las máquinas instaladas en los bajos de las casas para el proceso de reciclaje.


El 85 por ciento de la basura se recicla y el resto se lleva al vertedero de Turah, al norte de El Cairo. Los zabaleen revenden el material reciclado, lavado y comprimido a las fábricas locales, pero también lo utilizan para fabricar sus propias perchas y otros utensilios domésticos de plástico.

El reciclaje se ha convertido así en la principal fuente de ingresos de las familias de los recolectores de basura, que ganan menos de un euro al día. La precaria situación laboral de los cabezas de familia obliga a sus hijos a trabajar en el negocio desde corta edad, lo que lleva al absentismo escolar.

Así, resulta dífícil para estas personas encontrar una forma diferente de vida. Muy pocas tienen la oportunidad de conseguir ingresos por vías diferentes. Además, de alguna manera la comunidad está preparada para esta forma de vida. En la ciudad de la basura todo está perfectamente organizado; cada calle se especializa en un tipo de desecho: plásticos, latas, chatarra, papel y detritos orgánicos, que utilizan para alimentar a los cerdos.

La cría del cerdo es una práctica habitual entre los coptos, que no consideran impuro a este animal. Además, la venta de carne porcina es muy rentable, pues la consumen diez millones de egipcios, parte de la población extranjera y los restaurantes internacionales.

A pesar de que las condiciones de vida de los recolectores de basura han mejorado sustancialmente en los últimos 30 años, el gobierno ve este trabajo como una vergonzosa lacra del pasado y quiere sacar a un batallón de cerca de 70.000 zabaleen del negocio para sustituirlos por empleados, con uniformes brillantes y botas de colores, formados y contratados por empresas de limpieza extranjeras.

Pero mientras estas aspiraciones se concretan, lo único cierto es que estas personas continuarán viviendo de la basura, sus calles y su organización seguirán girando alrededor de los desperdicios de El Cairo, y seguirán siendo una minoría religiosa dedicada al trabajo más mísero y humilde que otros jamás se dignarían a realizar y por el que además les discriminan.


(*)Fotografías: mujer buscando en la basura, niño entre los desechos y zabaleen con su hija.
Peter Dench.



martes, 10 de febrero de 2009

El testamento del chacal


Djibouti, el país más caluroso del planeta, es un territorio hambriento, herido y arrinconado en el Cuerno de África. Según un refrán de la tribu issa, "hasta los chacales dejan testamento antes de entrar en Yibuti".

Reproduzco aquí un fragmento de "El testamento del chacal", de Ander Izaguirre (Editorial Laertes, 2003), periodista y escritor de viajes, donde describe su impresión de Djibouti en su
periplo por el país.


"Los nómadas, que también llevan su patria en la planta de los pies, se las arreglan para malvivir en el puro desierto, a la sombra de una acacia solitaria o en una tienda de ramas y pieles, con una decena de cabras y un par de camellos. Su destino pende de las nubes: necesitan alguna lluvia ocasional que renueve los pozos. Muchas mujeres de las aldeas caminan bajo el sol un par de horas todos los días hasta el pozo más cercano, cargan a sus espaldas bidones de veinte litros y regresan. Los náufragos de la ciudad, a su vez, se apelotonan en estos suburbios, donde la porquería de las calles apesta y las familias con una decena de hijos consagran el día a su único objetivo: escarbar en la desolación en busca de algo para comer, una batalla desesperante que se reanuda todos los días, siempre. Los adultos distraen el hambre mascando hojas de kat. Los bebés mueren deshidratados por las diarreas. En el país más tórrido del mundo, los niños y las cabras se disputan el agua en las mismas latas oxidadas.

Uno de cada siete niños muere en sus primeros años de vida. Un adulto de 50 años está ya desdentado, tuerto o cojo, es un anciano con los días contados. La esperanza de vida para los hombres se planta en los 49,01 años, con el retintín de ese 0,01 que recuerda a una condena: 49 años y un día. En las listas que miden el bienestar de las naciones, Yibuti siempre merodea el farolillo rojo. Sin embargo, sorprende la amabilidad de estos suburbios que ayer nos parecieron hostiles.

En el paseo me acompaña una nube de niños alegres. Entre sus risas se cuela una estadística que me taladra las sienes: dos o tres de ellos morirán antes de crecer metro y medio. Una vacuna lo evitaría por cuatro duros. Los adultos -analfabetos, esqueléticos, mutilados- se acercan a chocarme los cinco y sacan una sonrisa de piano. Son todo muñones: cicatrices de las minas o de infecciones cortadas por lo sano. Ellos, al menos, son los orgullosos supervivientes que aún podrán vivir los cinco o diez años más que les promete la estadística.


En mi patria, según decimos, somos los que mejor comemos del mundo. En este suburbio de Yibuti, un niño flaco y espabilado arrebata la cáscara de mango que chupaba una cabra y la apura a lengüetazos. Y en mi patria, a algunos les da tiempo entre los entremeses y el primero para alegar opresiones y justificar asesinatos. En los postres se brinda y solemos cantar.

Quien viaja tiene que intentar hacerse daño
. Yo tengo que viajar para que mi tierra me duela aún más".



Leer sobre Djibouti:


- Djibouti, les caravaniers du sel. Durante siglos, los grupos nómadas de Afars han recorrido Djibouti y Etiopía comerciando con la sal para subsistir. En este álbum fotográfico, Philippe Montillier, fotógrafo y viajero apasionado, presenta en fascinantes imágenes la vida cotidiana de estas “Caravanas de la Sal”, que viajan incansables a través de un paisaje extremadamente rico en colores y matices..

- Djibouti y el cuerno de África, de Virginia Thompson y Richard Adloff. Para conocer la historia y situación sociopolítica del país.


(*)Fotografía: vendiendo khat en las calles de Djibouti.



sábado, 7 de febrero de 2009

Teramaj Edir Birhan, una escuelita en Etiopía


Este vídeo fue grabado en Octubre de 2008 en Teramaj Edir Birhan, escuela que la ONG Mediterránea mantiene en un suburbio de Yeka (Entoto) en Addis Ababa, Etiopía. A ella asisten en la actualidad 179 niños/as. 140 de ellos son niños/as de edades comprendidas entre 3 y 6 años. 39 son niños/as de todas las edades que debido a su situac
ión socio familiar no tuvieron antes acceso a la escuela.



Los niños/as proceden de áreas cercanas y no tan cercanas, bastantes de ellos/as vienen de zonas rurales. No existe ninguna escuela en la zona a la que estos niños/as puedan acceder, por eso es vital el mantenimiento y crecimiento de la escuela. Hay muchos hijos/as de recogedoras de leña ( uno de los trabajos más humildes en Etiopía), madres solas, abuelas a cargo de sus nietos, temporeros...

Los 179 niños/as comen en la escuela tres veces al día. Desayunan a su llegada, estando compuesto el desayuno por pan y leche. La leche ha experimentado una fuerte subida (siendo ya cara desde siempre), por lo que ningún niño tiene acceso a ella en su medio habitual, consistiendo su desayuno standard en té y pan en los pocos casos en los que se dispone de ello, y en nada en el resto. De hecho, cuando se hicieron los chequeos médicos se pudo comprobar una desnutrición muy importante en la inmensa mayoría de los niños, siendo el retraso ponderal de dos y hasta tres años con respecto a los niños de su edad cronológica.


Por este motivo es importante que coman a mediodía una dieta variada y tomen fruta antes de irse a su casa a las 15:00-15:30 h. Mediterránea se encarga de todo ello, y si algún niño tiene algún problema de salud Mediterránea también se hace cargo de sus gastos médicos.

En el vídeo podeis observar que los niños iban vestidos con su propia ropa, pero ahora, como veis en las fotografías, ya disponen, al igual que los niños de la escuela de Abugida, de su propio uniforme, confeccionado en un taller de la zona, ya que la ONG trata de que todos los trabajos que requieren las escuelas sean realizados por personal local, para dar así un empujoncito más a la economía de los pequeños negocios locales.


Aclarar que la difusión de vídeos y fotografías de los niños por parte de Mediterránea está autorizada por sus padres o en su ausencia, tutores, ya que si por algo se caracteriza la ONG es por preservar la intimidad de los niños y actuar siempre en interés de los menores y sus familias. Entienden que la publicación de este material es de gran importancia para dar a conocer sus proyectos, es la prueba casi palpable de lo que se puede lograr con mucho trabajo desinteresado, ilusión, tesón, y por supuesto las aportaciones de los socios que son imprescindibles para llevar a cabo estos proyectos.

Con muy poquito dinero se pueden cubrir las necesidades de un niño durante un mes: comida, escuela, formación...Os animo una vez más a que conozcais su blog y si quereis colaborar os hagais socios en su página.

La sonrisa de estos niños y la satisfacción de sus familias merece la pena.



viernes, 6 de febrero de 2009

Una voz masai contra la mutilación genital de la mujer



Antes de nacer, la vida de Agnes Pareyio tenía ya un capítulo escrito. Su paso de la infancia a la edad adulta pasaba por extirparle el clítoris y los labios vaginales. Sin anestesia, sin más. Con 8, 10 o 12 años, debía ser su adiós a la inocencia; un hasta siempre a la esperanza. Pero ella reescribió su destino.

Nacida en el seno de la comunidad masai de Kenia, integrada por unas 500.000 personas, Agnes dijo 'no'. No a un rito cultural que yan han padecido entre 100 y 140 millones de mujeres en el mundo, la mayoría en el continente africano.

"Cuando iba a la escuela, muchas de mis compañeras, al volver a sus aldeas, eran mutiladas", cuenta esta activista elegida Mujer del Año de su país por la ONU en 2005. A las que se negaban, se les rapaba la cabeza para marcarlas socialmente. Aquí empezó su lucha, la que ahora -hoy es el Día contra la mutilación genital femenina- ha venido a contar a Madrid de la mano de la ONG Mundo Cooperante.

Al principio, una simple talla de madera le sirvió como instrumento para explicar en qué consistía el crudo ritual. Aldea a aldea y escuela a escuela, recorrió cada rincón de su distrito, el de Narok, al suroeste del país. A todo el que quiso escucharla le habló de las tremendas consecuencias físicas y psicológicas que supone la mutilación para las niñas.

Un dolor insoportable, cicatrices internas enormes, hemorragias, pérdida del estímulo sexual, futuros problemas en el parto, incontinencia crónica... Eso si la infección no se complica y la tradición se lleva por delante la vida. Hoy, el 54% de las mujeres masai sufre aún esta tortura. "Antes, era el 97%". La batalla, que tiene otro frente contra los matrimonios forzados con menores, va dando resultados.

Agnes realiza su labor en el centro Tasaru Ntomonok, que significa 'Rescate de la mujer'. Por aquí pasaron el año pasado casi 700 jóvenes. "Muchas huyen de sus aldeas para no ser mutiladas, están días vagando solas, sin rumbo, asustadas, hasta que llegan a nuestros centros", explica. Allí, se les proporciona una atención integral. "Ahora hemos abierto un segundo centro en el norte de Narok, en la localidad de Upper Melili", añade Agnes.

Su arma frente a esto no es otra que la educación. Repite la palabra una y otra vez. "Hay que hacerles ver que la mutilación es una agresión y que viola los derechos de las niñas, insiste. "Hay que plantearles que se pueden hacer otros rituales que representen el paso de la niñez a la vida adulta, sin renunciar a sus raíces"..

"Sueño que las niñas masais ya no son mutiladas, que pueden cumplir su ciclo educativo". El camino es largo y probablemente seguirá habiendo obstáculos, pero Agnes no se rinde. "Mi sueño se va a cumplir", sentencia esbozando una sonrisa. ¡Ojalá!

Reportaje completo en El Mundo


Enlaces de interés:

- Hay que cortar con la tradición.

- Cada minuto, cuatro niñas sufren la ablación.



Un africano en la cima del mundo


Sibusiso Vilane es sudafricano. El primer africano y el primer negro que ha logrado subir a la cima del Everest, el pico más alto del mundo, en 2003. Lo habían logrado antes ingleses, argentinos, chilenos, pero nunca un africano. La escalada no se consideraba un deporte que un negro pudiera practicar, sobre todo por lo costoso del equipo y las ascensiones. Su vida hasta entonces había sido una historia de superación. Nacido en una humilde familia, logró estudiar y tras darse cuenta de sus aptitudes para el alpinismo pudo intentarlo. Y lo consiguió. Una mujer afroamericana, Sophia Danenberg siguió sus pasos en 2006.


Sibusiso no ha tenido todavía la oportunidad de poner a prueba los límites de la resistencia humana ante una enfermedad mortal, pero sí corre maratones antes de desayunar sin que se le mueva un cabello. A sus 38 años ha subido al Everest dos veces y ha ido andando hasta el Polo Sur. Aunque es el único negro africano -y el único negro de cualquier nacionalidad- que ha llevado a cabo esas dos cosas, Sibusiso confía en que pronto lo hagan otros.

"Hago lo que hago porque estoy orgulloso de mi continente- dice- Por eso sueño con encabezar un equipo formado totalmente por negros africanos que llegue a la cima del Everest en 2010, el año en el que se celebrará el Mundial de fútbol en mi país".


Reportaje completo en
El País.


(*)Fotografía: Sibusiso en el Everest.



martes, 3 de febrero de 2009

Las escuelitas de Mediterránea en Etiopía


A quien no conozca
Mediterránea, le diré que esta pequeña-gran-ONG trabaja en los proyectos más bonitos, nobles y mejor gestionados que conozco. Está formada al completo por voluntarios y esto permite que todas las aportaciones procedentes de socios y donaciones se destinen en su totalidad a los proyectos que desarrollan, principalmente en Cuba, Ghana y Etiopía.

Victoria, la responsable de la ONG en Etiopía, supervisa personalmente los proyectos en el país cada 3 ó 4 meses, algo imprescindible para que el funcionamiento y continuidad de las escuelas que allí gestionan sea posible. En su último viaje, Victoria se ha asegurado de que la nueva ley etíope sobre ONGs no les afecta, ya que Mediterránea trabaja en colaboración con los edires de la zona, así que tanto socios como colaboradores de la organización pueden respirar tranquilos sabiendo que tan dignos proyectos siguen su curso.

Resaltar que la labor de la ONG
en Etiopía se basa en la educación y escolarización, que es la base para el desarrollo de los pueblos. Mediterránea facilita el acceso a la escuela a muchos niños de familias desfavorecidas que de otra manera no tendrían posibilidades de estudiar, a la vez que les proporcionan tres comidas diarias y clases de alfabetización a las madres. Por todo esto la escuela de Abugida ha recibido un premio por parte del gobierno etíope, y niños, padres, educadores , además del personal de Mediterránea, se encuentran muy orgullosos por este reconocimiento que aviva la ilusión por seguir en la misma línea de trabajo.


Reproducimos aquí unas palabras de Victoria, que ha querido contarnos a todos cómo siguen las escuelas de Abugida y Yeka y otra serie de programas que Mediterránea llevará a cabo en Etiopía.

"La escuela Abugida de Akaki ha recibido el premio a la mejor escuela de todas las subcities de Addis Ababa y ha sido declarada una de las escuelas modelo del pais, por lo que estamos muy contentos, y el personal de la escuela y padres felicísimos y orgullosos. El pasado 25 de diciembre se grabó un programa para la televisión con la presencia de autoridades del gobierno etíope y se citó a Mediterránea como artífice del mantenimiento y desarrollo de la escuela. Estamos a la espera de que nos manden el DVD y el certificado. Cuando nos llegue colgaremos la informacion en nuestro blog.

En la escuela de Yeka hemos aumentado a 178 alumnos comiendo y estudiando, 140 de preescolar y el resto de todas las edades, niños que no habían sido anteriormente escolarizados. Estas escuelas son la única posibilidad para estos niños de ser educados y alimentados, por lo que estos proyectos son de una importancia máxima.
En Abugida vamos a ampliar un aula cada año hasta llegar al último curso de primaria. Mediterránea pagará el material mientras las familias y amigos pondrán gratis la mano de obra, construyendo ellos mismos el aula y el futuro comedor externo. Estan encantados de poder hacerlo y asi contribuir al desarrollo de la escuela.

Las clases de alfabetizacion de mujeres son un éxito, las mujeres estan encantadísimas y muy orgullosas de poder empezar a leer y escribir. También aprenden inglés. Es nuestra intencion también que haya una "nursery" para niños/as de 1 a 3 años.



En colaboración con la escuela vamos a iniciar un programa de acogimiento de niños que se queden en desamparo. Serán acogidos por familias seleccionadas por el Edir. De esta manera evitamos la institucionalización y nos ahorramos el altísimo coste del hogar para niños huerfanos.

Y sigue en marcha la casa de la mujer. Gracias a Melanie Olivares, la Paz de Aida, tenemos pagado un año de casa. Cuando esté mas perfilado os seguiremos contando, si todo sigue según lo previsto será uno de los proyectos más bonitos que tenemos, aunque es difícil elegir uno de ellos.


Una última cosa, animo a las ongs a desarrollar proyectos de escolarización y comedores escolares. Son terriblemente importantes en Etiopia y si se colabora con los Edires no hay ningun problema con respecto a la nueva ley, todo lo contrario, les recibirán con los brazos abiertos, ya que eso permitirá que generaciones de niños que de otro modo no irían nunca a la escuela crezcan fuertes y educados, y ellos son el futuro de su país, un país que se merece lo mejor."



(*)Fotografías de Mediterránea: escuela de Abugida y escuela de alfabetización para mujeres.


lunes, 2 de febrero de 2009

Pequeños esclavos del cacao



Este fin de semana he releído a fondo "Las fronteras se cruzan de noche", del gallego Xaquín López, libro que recomiendo. Un relato sobre los niños esclavos que trabajan en los campos de cacao de Costa de Marfil.

En contra de lo que pudiera parecer, la mayor parte de los niños explotados en estos campos no son marfileños. Ya lo apuntaba en 2007 el siguiente artículo de El País, En ruta con los niños esclavos. Proceden de Benín, y también de Nigeria, países relativamente próximos donde los padres venden a sus hijos por 10 ó 15 euros, y aunque las madres generalmente se oponen, no pueden hacer nada por evitarlo. Estos niños trabajan de sol a sol, duermen en plena selva, comen ratas y están expuestos a enfermedades mortales.

Nigeria, además de traficar con sus propios niños y enviarlos a los campos de cacao de Costa de Marfil, también los utiliza para la extracción de arena en canteras de la selva y del fondo del río Ogun, con destino a la construcción de la capital financiera nigeriana, Lagos .

Tal como dice el periodista gallego: "De ahí que Benín, rodeado por los dos países más ricos de la región -Nigeria, por el petróleo, y Costa de Marfil, por ser el paraíso de la agricultura en el Golfo de Guinea-, atraiga a inmigrantes y a todo tipo de traficantes y comerciantes y así la macrociudad de Lagos crezca a marchas forzadas y el chocolate sea fruto de la esclavitud en pleno siglo XXI"

La parte positiva? Muchos niños trabajadores ya han empezado a organizarse con ayuda de algunas ONG, con la intención de regular sus condiciones de trabajo y exigir sus derechos. Algo que quizás desde aquí no podamos entender, ya que en nuestra sociedad el trabajo infantil está ya no sólo prohibido, sino penado, pero en algunos países muchos niños se ven en la circunstancia de tener que trabajar. Al menos que lo hagan de manera controlada y regulada. Es un comienzo para evitar el tráfico de niños y la esclavitud infantil.


(*) Imagen: El País, niños reconstruyendo diques.