miércoles, 21 de enero de 2009

La abuela Sarah


Barack Hussein Obama ha tenido una vida atípica. Sus padres, una americana blanca y un negro de Kenia, se casaron en Hawai, en una época en que todavía en algunos estados norteamericanos los negros y los blancos no podían contraer matrimonio. Vivió desde muy pequeño la separación de sus padres, y el segundo matrimonio de su madre. Coqueteó con las drogas en su juventud, cosa que no ha ocultado. Tiene varios hermanos en Kenia, hijos de posteriores uniones de su padre, que apenas conoce. Una vida poco común.

Pero ahí está Obama. Ya es el nuevo y flamante presidente de EEUU, el mejor preparado a nivel académico y formativo de la Historia. Es joven, bien parecido. Además, es negro. La encarnación del sueño americano, del yo tenía un sueño del reverendo King. Un símbolo para la población afroamericana. También para Kenia.


Ayer, su abuela keniana, Sarah, estuvo en la toma de posesión del cargo. La abuela que cuidó al padre de Barack cuando su madre biológica lo abandonó . Una abuela que no es de sangre, pero que lo es de corazón. Estuvo allí para recordarle a Obama su procedencia, sus orígenes, representando a su familia africana, a Kenia, a todo un pueblo que ha hecho de Barack la esperanza negra.

La abuela Sarah le ha regalado a su nieto un taburete con tres patas, con el que son agasajados los ancianos y líderes de la etnia luo, un matamoscas tradicional de pelo de cabra, y un escudo de guerrero. El férreo control de seguridad de los aeropuertos americanos ha evitado que pudiera traerse de Kenia una lanza tribal que también quería regalarle. Quizás para que se defienda de todos los ataques y críticas que está recibiendo ya desde antes de su investidura. Mientras en África, kenianos y ugandeses se disputan los orígenes africanos del nuevo presidente, ya hay quien comenta que Obama tiene una importante vinculación con la comunidad israelí de EEUU, que le ha apoyado en su meteórico ascenso a la Casa Blanca, y que podemos considerarlo no sólo el primer presidente negro de la Historia de EEUU, sino también el primer presidente judío. Por ahora, desde luego no hemos oído ni una sóla condena a la actuación de Israel en Gaza, por lo que, si no hace nada al respecto, los muertos de la franja pasarán de descansar, si es que pueden hacerlo, sobre la espalda vetusta e impune de Bush, a la espalda atlética y fuerte de Obama. A ver durante cuánto tiempo puede soportar su peso sin pronunciarse.

Teorías de la conspiración aparte, lo cierto es que África, el mundo y la abuela de Obama, esperan y desean desde el orgasmo colectivo de su toma de posesión de ayer, que cumpla ese sueño compartido, que sea un presidente como no ha sido su triste antecesor: abanderado de la Paz, de los Derechos humanos, la igualdad y la Justicia que ayer, precisamente sobre una Biblia, ha jurado defender.

(*) En la foto de ADN.es , la abuela Sarah.


4 comentarios:

Anónimo dijo...

Una corrección: la abuela Sarah no cuidó a Barack Obama cuando su abuela biológica se marchó, sinó al padre de Barack Obama (llamado también Barack) cuando se marchó su madre biológica... El nuevo presidente de los Estados Unidos no conoció a su familia de Kenia hasta ser adulto (y esto prácticamente incluye a su padre, que desapareció cuando él tenía 2 años).
Se ha publicado en español la biografía que Obama escribió mucho antes de convertirse en presidente norteamericano, "Sueños de mi padre" y es interesantísimo. Aún estoy bastante al principio, pero me parece fascinante cuando explica cómo aprendió a ser negro aquel niño que se crió en una familia blanca y en un entorno blanco...

Eugenia

emma dijo...

Corregido Eugenia, no sé qué haría sin ti!
Me apunto la biografía, gracias por la recomendación
besos

pau dijo...

Niña,lo que yo no aprenda leyendo tu blog...
Siempre me habia preguntado por qué el fotógrafo no salvó a la niña...
Que duro es pensar que hay que pasar de lo que se vé para conseguir llegar a un objetivo que,en el fondo,es simplemente económico...
uf
no me gusta este mundo nuestro,no me gusta nada nada
bikos
pau

migramundo dijo...

Confiemos en que la llegada de Obama a la Casa Blanca cambie muchas cosas. De momento, ya es un paso significativo que un país de pasado tan racista como Estados Unidos haya elegido a un negro para gobernarlo.
Saludos.