sábado, 8 de noviembre de 2008

Transporte urgente y mensajería express

Esta mañana he leído en La Voz de Galicia una noticia que he tenido que releer para dar crédito. Pero sí, resulta que desde el pasado mes de agosto estaban llegando muchos menores de origen marroquí a Galicia, con un punto en común : llegaban desde el País Vasco. La Policía autonómica inicia una investigación , y averiguan que los menores eran embarcados en autobuses y trenes por un educador de servicios sociales vascos. Les compraban el billete y les aconsejaban que en cuanto llegaran fueran a la policía para solicitar su ingreso en un centro de menores. Es decir, se los sacaban de encima. Y estamos hablando de menores de edad.
"Me dieron a elegir entre Francia y A Coruña, y elegí Galicia", dice uno de los menores.

No voy a entrar en temas de autonomías, porque no viene al caso, y porque no debe juzgarse a todo un pueblo por la acción de una institución concreta, el pueblo vasco no se comporta así. Pero sí hay que destacar la crueldad del hecho, que tiene reminiscencias de otras épocas de las que confirmo no hemos aprendido nada; leyendo la noticia venían a mi cabeza imágenes de judíos hacinados en camiones y llevados a campos de concentración.


No es lo mismo, pero se parece. No hay exterminio, pero sí un abandono de menores a su suerte que destila una falta de humanidad que no tiene perdón. Y un escurrir el bulto y pasar la pelota a otros que denota una falta de empatía y solidaridad inadmisible en una institución oficial. Han tratado a los jóvenes como si fueran mercancía, como paquetes enviados por transporte urgente o mensajería express a portes pagados. Con una diferencia: si el paquete no llega a destino nadie lo reclamará. La verdad es que no encuentro palabras para describir la verguenza que me provocan estos hechos.

En Galicia hay un cabreo generalizado por este hecho tan vil y cobarde, que ya se están pidiendo explicaciones al Gobierno Vasco. Algunos gallegos no quieren oir ni hablar de admitir más inmigrantes mientras Galicia pasa por una grave crisis y un pico de desempleo importante en los últimos meses; pero la mayoría acogerá a quien llegue de la mejor manera posible, y si la situación se desborda, se pedirá apoyo subsidiario al estado. Espero que nunca respondamos con medidas de abandono y expulsión como esta, porque supondría la deshumanización total de un pueblo que ha sido emigrante y que, por regla general, acoge al visitante y al inmigrante "con actitud solidaria, abierta y comprometida".


(*)Niños marroquies en un centro de acogida.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Tremenda también por indignante y por terrorífica su respuesta, la pregunta formulada por La Voz de Galicia en su web: ¿Debe Galicia acoger a los menores inmigrantes llegados desde el País Vasco? 98% NO 2% SI.
Gracias y enhorabuena por este blog.
Lucía Leal.

emma dijo...

Lucía,yo pensé lo mismo que tú cuando vi el resultado de la encuesta. Quiero creer que el desprecio es hacia el hecho de que hayan pasado "la pelota", trasladado "el problema",y no por rehazo a los menores...
un abrazo y gracias