viernes, 23 de enero de 2009

El retorno de los falasha

Estos dias en que la actualidad nos habla de judíos y palestinos, no está de más un apunte sobre uno de los pueblos judíos africanos de la Historia,"de los pocos pueblos judíos que son negros y de los pocos pueblos negros que son judíos": los judíos etíopes, su historia y su retorno a la Tierra Prometida.



En el siglo XII surgió una leyenda que persistió durante varios siglos y que alcanzó Egipto,Palestina y Europa. Según esta leyenda,un sacerdote cristiano llamado Preste Juan gobernó como monarca sobre un rico imperio cristiano, asentado en Etiopía, donde también se ubicaba la casa de las diez tribus perdidas de Israel. Estos reinos israelitas africanos estaban en guerra constante con Preste Juan.


Los miembros de las tribus africanas judías de la leyenda de Preste Juan son los judíos etíopes conocidos como falasha, que es el término en amhárico para los judíos sin tierras, errantes, pertenecientes a Beta Israel, la casa de Israel. Se dedicaban principalmente a la agricultura, pero eran conocidos también por sus artes en la joyería.


Según la tradición, los judíos etíopes son los descendientes de una de las diez tribus de Israel, pues su religión es una forma antigua del Judaísmo bíblico. Sus prácticas religiosas son prescritas por la Torah, es decir, la Biblia hebrea o Pentateuco, traducida en su dialecto Gez. No siguen ninguna de las leyes post-bíblicas, las desconocen. Algunos falashas remontan su parentesco al rey Salomón y a la Reina de Saba. Pero las autoridades rabínicas en Israel y en Occidente han sugerido que los judíos etíopes provienen de la tribu perdida de Dan, que desapareció después de la destrucción del Primer Templo de Jerusalem (675 a.c.). Durante siglos, los Beta Israel han estado relacionados con la tribu de Dan. Esta asociación ha aliviado el proceso de su regreso al estado de Israel ya que les ha dado la distinción que necesitaban para ser reconocidos en tierra israelí.


Con Haile Selassie, la situación de los falasha se complicó, fueron perseguidos bajo el dominio amhara, y en 1974, tras la caída del dictador, el régimen de Mengistu estuvo de acuerdo en intercambiar judíos etíopes por armas israelíes. Los judíos que permanecieron en Gondar fueron objeto de degradantes restricciones por parte del régimen militar. Para las autoridades etíopes, el judaísmo era una religión arcaica, por eso establecieron medidas para asimilar a los falasha. Las sinagogas y las escuelas judías fueron cerradas, se prohibió el uso del hebreo y los líderes comunitarios fueron encarcelados. Miles de judíos, uniéndose a otros refugiados etíopes, decidieron huir a países vecinos. Y así comenzó su éxodo.


Hoy la mayor parte de los judíos de Beta Israel viven en el estado de Israel. Entre 1970 y la década de los 80, el gobierno israelí transportó por avión a miles de judíos etíopes a Israel, a través de las operaciones Moshe y Shlomo ( Moisés y Salomón) rescatándolos de la angustia política y económica que en ese momento vivían en etiopía.


El retorno de los falasha a Israel no ha estado exento de ciertos problemas: las diferencias culturales, sobre todo educacionales y étnicas, han dificultado su integración en el país. En este artículo puede leerse el punto de vista israelí sobre el tema.

Si quereis ver una película interesante y sensible sobre el tema, la más que conocida y no por ello menos recomendable Vete y vive ,de Radu Mihaileanu, basada en la Operación Moisés, cuenta la historia de un niño etíope que debe abandonar a su familia biológica para instalarse en Tierra Prometida, pero nunca olvida sus raíces habeshas.



(*)Fotografías:"kessim", líderes religiosos de la comunidad judía en Etiopía y fotograma de la película Vete y vive.




1 comentario:

victoria dijo...

La realidad es que los judios etiopes estan muy discriminados en la sociedad israeli, tienen los peores trabajso y las peores viviendas y no aceptan su sangre en los hospitales israelies.
Victoria